Valencia, 14/12/2009
Las calles peatonales ejercen de corazón urbano, pero su salud es mejorable. Suelos mal pavimentados, suciedad unida a escasez en el número de papeleras, pocos bancos (o ninguno) en los que hacer un alto en el camino, automóviles que campan a sus anchas en zonas prohibidas… Carencias todas ellas que no son teóricas. Responden a una realidad que CONSUMER EROSKI ha comprobado tras su estudio de cien de las principales vías peatonales de 18 capitales españolas (A Coruña, Alicante, Almería, Barcelona, Bilbao, Córdoba, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Oviedo, Pamplona, San Sebastián, Sevilla, Valencia, Valladolid, Vitoria y Zaragoza). La valoración global no pasa de un discreto ‘aceptable’ y una de cada cinco calles suspende, una proporción significativamente inferior a la recogida en un estudio similar elaborado en 2004, en el que sólo aprobaban la mitad de las vías. El margen de mejora sigue siendo notable, en especial en apartados como el mobiliario urbano, la limpieza o el respeto de las restricciones de tráfico y estacionamiento de vehículos.
En el caso de Valencia se estudiaron seis calles: Gregorio Gea, Monduber, Don Juan de Austria, Ribera, En Sanz y Músico Peydró. El balance global de la observación realizada por los técnicos de CONSUMER EROSKI se saldó con un discreto ‘aceptable’, igual a la media del conjunto de las 18 ciudades. Con todo, el estado de estas vías ha mejorado de forma considerable si se tiene en cuenta los resultados obtenidos en un informe similar elaborado en 2004, cuando suspendieron con un rotundo 'mal'. Por apartados, las mejores notas corresponden a la señalización, accesibilidad y seguridad de las calles ('muy bien') y a la dotación de mobiliario urbano ('bien'). Sin embargo, la limpieza de estas calles no pasa de ‘aceptable’ y el control de acceso de vehículos a estas vías reservadas para los peatones recibe un suspenso (la misma calificación de 2004, aunque antes fuese un ‘muy mal’ y ahora un ‘regular’).
El hecho de que varios de los bancos de la calle Músico Peydró necesiten un arreglo, que se vieran alcantarillas y papeleras deterioradas en Monduber o que el técnico observara suciedad en zonas del pavimento y farolas pintadas en la calle Gregorio Gea sirven de ejemplos para explicar la mala nota otorgada a este apartado.
Las principales mejoras se han registrado en la dotación de mobiliario urbano (de un ‘aceptable’ a un ‘bien’) y en la valoración de la señalización, accesibilidad y seguridad (de un ‘aceptable’ a un ‘muy bien’).
Por calles, las mejores valoraciones fueron para las calles Don Juan de Austria y Gregorio Gea (‘bien’). Músico Peydró, Del Monduber, Ribera y En Sanz no logran más que un ‘aceptable’.
Automóviles fuera de hora
Si hay algo que distingue a una zona peatonal de cualquier otra de la ciudad es la ausencia de vehículos circulando y estacionados. El control y mantenimiento de esta característica recibe en Valencia un suspenso. La razón: se localizaron automóviles aparcados fuera del horario de carga y descarga en cuatro de las seis calles (Músico Peydró, En Sanz, Del Monduber y Gregorio Gea).
Además, ninguno de estos vehículos estaban multados. Al igual que en el informe anterior, la calle Del Monduber destacó por la cantidad de infracciones cometidas (en esta última visita se contabilizaron una docena de automóviles). Para comprobar el control del acceso en coche a estas zonas, se intentó entrar fuera del horario permitido para carga y descarga en todas las vías peatonales y, una vez en cada vía, aparcar el coche durante 15 minutos. El técnico de CONSUMER EROSKI pudo acceder y estacionar en todas las calles, salvo en el caso de Don Juan de Austria, sin que elementos de mobiliario urbano, bordillos, pivotes o la propia policía municipal se lo impidiese.
El horario de carga y descarga que se establece por orden municipal en las calles de Valencia es de 7 a 11.00 horas. El Ayuntamiento facilita a los residentes tarjetas magnéticas para que puedan entrar en estas calles a cualquier hora del día o de la noche. Para los que no vivan en estas zonas peatonales e incumplan con las ordenanzas de tráfico, el Consistorio valenciano establece multas de entre 300 y 600 euros, según la gravedad de la infracción (la cuantía más alta de las 18 ciudades estudiadas).
Seguridad
En todas las vías para transeúntes estudiadas en Valencia aparece con claridad una señal específica que indica que se trata de una calle para uso exclusivamente de los peatones. En cinco calles, Gregorio Gea, Ribera, Músico Peydró, Del Monduber y En Sanz se localizaron cruces con otras calles que sí estaban abiertas al tráfico (en todas estas intersecciones se hallaron semáforos para facilitar el paso de los peatones, salvo en Gregorio Gea y Músico Peydró, pero en ningún momento se apreciaron dispositivos sonoros en dichos semáforos para los viandantes con discapacidad visual). Sí se encontraron elementos que obstaculizan o mobiliario urbano mal colocado son otros de los peligros que puede poner en riesgo la integridad física de los viandantes. Así, en la mitad de las calles estudiadas en la capital valenciana, las alcantarillas obstaculizaban el paso ya que estaban abiertas o deterioradas (esto sucedía en Del Moduber, Ribera y en Músico Peydró).
