La obesidad se ha convertido en una de las principales preocupaciones de la sociedad actual, y más todavía desde las recientes consecuencias que acarrea este tipo de dolencia en aquellos pacientes que sufren un contagio por gripe A. El Instituto de Obesidad quiere instar a colegios y educadores a una revisión de los hábitos alimenticios de sus alumnos, al considerar muy preocupantes los datos de obesidad infantil que arroja nuestro país.
En este sentido, resulta alarmante el alto grado de incidencia que están alcanzando los problemas de obesidad entre la población adolescente e infantil. En menos de dos décadas, tal y como reflejan las cifras manejadas por el Ministerio de Sanidad, España ha triplicado sus números en lo que a población infantil y juvenil (2-24 años) se refiere, llegándose ya a una tasa de obesidad del 13,9%, y a otra del 12,4% en lo que a sobrepeso se refiere. Asimismo, mientras que en este grupo de edad la prevalencia de obesidad es superior en varones (15,6%) que en mujeres (12%), las mayores cifras se detectan en la prepubertad y, en concreto, en el grupo de edad de 6 a 12 años, con una prevalencia del 16,1%. Todos estos porcentajes sitúan a nuestro país en los primeros puestos de Europa en lo que a incidencia de obesidad y sobrepeso se refiere.
Con este marco de fondo, a la hora de abordar los principales motivos que puedan haber conducido a esta situación, ha de tenerse en cuenta, sin duda, un importante déficit alimentario. Así, y comenzando el análisis por el desayuno, se observa que a esta primera comida del día se le dedica un tiempo completamente insuficiente. Según el estudio EnKid, manejado por el Ministerio de Sanidad, el 6,2% de la población infantil y juvenil española no desayuna habitualmente, existiendo una relación clara entre este mal hábito alimenticio y la obesidad. A esto ha de sumarse el hecho de que, según este mismo estudio, casi un 60% de los niños dedica al desayuno menos de 10 minutos, lo que se asocia a una baja calidad nutricional.
Por otro lado, la Encuesta Nacional de Salud detecta también que sólo un 7,5% de los niños toman un desayuno equilibrado compuesto por leche, fruta o zumo e hidratos de carbono. Por el contrario, el 19,3% de esta población infantil y juvenil sólo toma un vaso de leche y el 56% sólo lo acompaña de algún hidrato de carbono.
Asimismo, el resto de comidas del día tampoco resultan mucho más ventajosas, considerando un marco social y educacional en el que los menores invierten muchas horas al día (3 según los últimos estudios) delante de la tele o del ordenador, y comen en tiempos mucho menores que hace unos años, ya sea en casa o en la escuela. De hecho, la importancia de los tiempos, así como la calidad de la comida, resultan fundamentales como factor de prevención para la obesidad y el sobrepeso infantil y juvenil. En estos momento, las dietas tradicionales han sido reemplazadas por otras con una mayor densidad energética, lo que significa más grasa, principalmente de origen animal, y más azúcar añadido en los alimentos, unido a una disminución de la ingesta de carbohidratos complejos y de fibra.
Por poner unos ejemplos, el porcentaje de niños obesos valencianos ha pasado del 5% al 16.1%, según datos del Ministerio de Sanidad. En el caso de Murcia, el Plan de Atención al niño de Adolescentes de la Región , casi tres de cada 10 (26%) de niños de 2 a14 años de Murcia sufren sobrepeso u obesidad.
Desde el Instituto de Obesidad se quiere hacer una especial incidencia en la necesidad de educar en los hábitos alimenticios de los menores como la mejor forma para afrontar el curso, sin olvidar que una dieta equilibrada es importante en todas las épocas de la vida, pero más especialmente, si cabe, durante el desarrollo de la infancia. Así, ha de apostarse desde un primer momento por una alimentación variada y equilibrada. En este sentido, los cereales, las patatas, la fruta o la verdura han de figurar entre las bases de una correcta alimentación, moderándose el consumo de grasas, especialmente de origen animal, y de azúcar. Todo ello sin olvidar la importancia del ejercicio físico como factor de desarrollo en estas edades.
El sedentarismo también influye en la obesidad infantil. El 45 por ciento de los padres españoles asegura que sus hijos dedican más de dos horas diarias a formas de ocio pasivo como ver la televisión, jugar con videojuegos o estar en el ordenador, según los resultados de un estudio realizado por la Fundación Alimentum entre más de 1.500 padres de toda España.


