- La Generalitat reordena la propiedad de la zona para acabar con el minifundio y hacer las explotaciones agrícolas más rentables y eficientes
- El acuerdo final agrupa las tierras de cada propietario en parcelas más grandes y accesibles, facilitando el uso de maquinaria y el riego
La Generalitat, a través de la Dirección General de Producción Agrícola y Ganadera de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, ha aprobado el acuerdo de concentración parcelaria de la zona de Oliva-Pego (Valencia-Alicante). Esta medida, declarada de utilidad pública y urgente ejecución, supone un paso decisivo en la modernización de las estructuras agrarias de ambos municipios.
Tras la fase de encuesta y la introducción de las modificaciones oportunas derivadas de las alegaciones presentadas por los propietarios, la Generalitat ha autorizado la publicación del acuerdo definitivo. Este proceso tiene como objetivo agrupar las parcelas de un mismo propietario en fincas de reemplazo de mayor tamaño, reduciendo la fragmentación del terreno (minifundio) y facilitando una gestión agrícola más eficiente y rentable. De esta forma, al tener las tierras juntas, los agricultores ahorran tiempo en desplazamientos y pueden modernizar sus sistemas de riego y cultivo.
Al respecto, la directora general de Producción Agrícola y Ganadera, Mª Àngels Ramón-Llin, ha destacado que "con este paso estratégico, estamos dando una solución real a los agricultores de Oliva y Pego, que ahora contarán con parcelas más competitivas, fáciles de cultivar y con mejores accesos". Ramón-Llin ha subrayado que "la concentración parcelaria no es solo un trámite administrativo, sino una herramienta fundamental para evitar el abandono de los campos y garantizar el relevo generacional en nuestra agricultura".






