Valencia, 07/07/2012
La propuesta lanzada el lunes por el Gobierno de dejar en 10 días el mínimo de domingos y festivos de apertura tendrá un alcance imperceptible. Las empresas de ANGED consideran que se trata de una reforma solo aparente, con un impacto irrelevante y muy alejado de las medidas de calado que requiere la economía valenciana para recuperar la confianza y el consumo.
El Gobierno elevó a Bruselas, dentro del Plan Nacional de Reformas, su propósito de modernizar los horarios comerciales. Pero a pesar de la trascendencia que el Ejecutivo y el propio ministro de Economía, Luis de Guindos, han dado a este asunto desde el inicio de la legislatura, se puede decir que la propuesta anunciada supone un paso atrás respecto a los 12 domingos de apertura establecidos en 2000 por el Gobierno del PP.
La propuesta lanzada el lunes por el Gobierno de dejar en 10 días el mínimo de domingos y festivos de apertura tendrá un alcance imperceptible. Las empresas de ANGED consideran que se trata de una reforma solo aparente, con un impacto irrelevante y muy alejado de las medidas de calado que requiere la economía valenciana para recuperar la confianza y el consumo.
El Gobierno elevó a Bruselas, dentro del Plan Nacional de Reformas, su propósito de modernizar los horarios comerciales. Pero a pesar de la trascendencia que el Ejecutivo y el propio ministro de Economía, Luis de Guindos, han dado a este asunto desde el inicio de la legislatura, se puede decir que la propuesta anunciada supone un paso atrás respecto a los 12 domingos de apertura establecidos en 2000 por el Gobierno del PP.
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