El cambio climático y la expansión del mosquito tigre refuerzan la vigilancia frente al chikungunya en el sur de Europa
- La OMS ha reportado más de 500.000 casos de chikungunya en 41 países y territorios durante 2025i
- La presencia del mosquito tigre en varios países del sur de Europa, incluida España, hace necesario mantener la vigilancia durante los meses de mayor actividad del vectorii
- Los expertos recuerdan la importancia de consultar en medicina del viajero antes de desplazarse a zonas con transmisión activa y valorar la vacunación según el perfil de riesgoiii
- La presencia y expansión del mosquito tigre en España genera un escenario de vulnerabilidad ante posibles brotes locales de chikungunya
Valencia, 17/06/2026
Con la llegada de los meses más cálidos y el incremento de los viajes internacionales, la prevención frente a enfermedades transmitidas por mosquitos vuelve a cobrar especial relevancia. Entre ellas se encuentra el chikungunya, una infección vírica transmitida por mosquitos del género Aedes, especialmente Aedes albopictus, conocido como mosquito tigre.
Aunque en Europa continental la mayoría de los casos se relacionan con viajeros procedentes de zonas con transmisión, la presencia estable del mosquito tigre en varios países del sur de Europa, incluida España, hace necesario mantener la vigilancia y reforzar las medidas de prevención, especialmente durante los meses de mayor actividad del vector.
Según la última evaluación rápida de riesgo de la Organización Mundial de la Salud, en 2025 se notificaron 502.264 casos de chikungunya, en 41 países y territorios. Además, entre enero y marzo de 2026, la transmisión del virus se había notificado en 18 países, con la mayoría de los casos en la región de las Américas.
Cambio climático, vectores y vigilancia
El cambio climático es uno de los factores que puede influir en la distribución y actividad de los mosquitos transmisores, al favorecer condiciones ambientales más adecuadas para su presencia en determinadas regiones. En este sentido, investigaciones recientes apuntan a que los cambios en temperatura, humedad y estacionalidad pueden modificar las zonas con condiciones favorables para la circulación del chikungunya, especialmente en regiones templadasiv.
En el caso europeo, Aedes albopictus adquiere una especial relevancia por su capacidad de adaptación a regiones templadas y su presencia establecida en áreas del Mediterráneo. Por ello, el sur de Europa requiere especial atención desde el punto de vista de la vigilancia epidemiológica y la prevención, no porque el riesgo sea homogéneo o permanente, sino porque la combinación de temperaturas elevadas, movilidad internacional y presencia del vector puede favorecer episodios puntuales de transmisión local.
Esta situación se refleja también en el informe de Sanidad Exterior sobre recomendaciones de vacunación frente al chikungunya en viajes internacionales, que señala que en 2025 Francia e Italia notificaron el episodio de transmisión autóctona más significativo registrado en Europa, con 1.172 casos en conjunto. En España, el documento recuerda que la práctica totalidad de los casos son importados, aunque la presencia y expansión de Aedes albopictus en parte importante del territorio genera un escenario de vulnerabilidad ante posibles brotes de transmisión local.v
La prevención empieza antes del viaje
En este contexto, los expertos insisten en que la prevención debe empezar antes del viaje. Las medidas frente a la picadura —uso de repelentes, ropa que cubra brazos y piernas, mosquiteras o protección en alojamientos— siguen siendo esenciales. Además, las recomendaciones recientes de GEPI-SEIMC señalan que la vacunación frente al chikungunya debe basarse en una evaluación individualizada del riesgo, teniendo en cuenta la situación epidemiológica del destino, las características del viajero y el tipo de exposición prevista.
“Es importante consultar con antelación en un centro de vacunación internacional o en medicina del viajero, especialmente si se va a viajar a zonas con brotes activos o transmisión intensa. Además de las medidas para evitar picaduras, hoy contamos con herramientas preventivas como la vacunación, que debe valorarse de forma individualizada según el destino y el perfil del viajero”, señala el Dr. Ángel Viudes, jefe de servicio de Sanidad Exterior del Centro de Vacunación Internacional de Valencia.
Una enfermedad que puede dejar síntomas persistentes
El chikungunya suele producir fiebre alta y dolor articular intenso, que en algunos pacientes puede persistir durante semanas o meses. Las personas mayores, los pacientes con patologías previas y determinados perfiles vulnerables pueden presentar mayor riesgo de complicaciones o síntomas persistentes.
i OMS – Rapid Risk Assessment: Chikungunya virus disease, Global v.2. Recoge los datos globales de 2025: 502.264 casos, 208.335 confirmados y 186 fallecimientos en 41 países y territorios; también señala transmisión en 18 países entre enero y marzo de 2026.
ii ECDC – World Mosquito Day 2025 / mapas de distribución de Aedes albopictus. ECDC indica que Aedes albopictus está establecido en 16 países europeos y 369 regiones, incluida España, y vincula su expansión con una mayor probabilidad de brotes locales en combinación con los viajes internacionales.
iii GEPI-SEIMC – Posicionamiento sobre vacunación frente a chikungunya en viajeros. Recomienda que la indicación de vacunación se base en una evaluación individualizada del riesgo, teniendo en cuenta la situación epidemiológica del destino, las características del viajero y el tipo de exposición prevista.
iv Frontiers in Cellular and Infection Microbiology, 2026. El estudio modeliza el riesgo global de chikungunya bajo escenarios de cambio climático e integra la idoneidad de los vectores como predictor biológico del riesgo.
v Ministerio de Sanidad (España). Recomendaciones de vacunación frente a Chikungunya en viajes internacionales. Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud. Subdirección General de Sanidad Exterior. Madrid; 3 de junio de 2026.
Publicado por Noticias Comunitat Valenciana (NCV)
