El Festival de Talleres de Teatro Clásico estrena montajes sobre obras de Jardiel Poncela y Bertolt Brecht de plena actualidad
- El 24 y 25 de junio el alumnado de los talleres de interpretación amateur de la Acadèmia Escènica de Valencia dirigidos por José Zamit estrenan Cuatro corazones con freno y marcha atrás, una comedia de Jardiel Poncela escrita hace un siglo, pero cuyo humor absurdo y con toques negros sigue absolutamente vigente
- El 26 y 27 será el turno del alumnado dirigido por Iria Márquez en el estreno de Terror y miseria en el Tercer Reich, un texto de Bertolt Brecht basado en testimonios reales sobre la llegada y victoria de la ideología nazi en la sociedad alemana que invita a establecer paralelismos con el presente
- El 28 de junio, el taller de danza contemporánea para no profesionales dirigido por Toni Aparisi estrenaUn destello de luz, un proyecto en colaboración con la Universidad de Valencia y la unidad de Neonatos del Hospital La Fe que traduce a coreografías las situaciones y peligros que atraviesan los recién nacidos
Valencia, 22/06/2026
En ciertas obras, el humor y el drama son capaces de atravesar el tiempo para conectar con espectadores de cualquier época. Es lo que ocurre con los textos que adquieren la categoría de clásicos, su carácter universal les permite mantenerse actuales y vigentes, a pesar de que se ambienten en espacios o épocas pasadas. Esta semana el Festival de Talleres de Teatro Clásico de Sala Russafa ofrece el estreno absoluto de dos montajes escritos hace casi un siglo, pero que conectan perfectamente con el presente.
El 24 y 25 junio podrá verse Cuatro corazones con freno y marcha atrásuna comedia de Jardiel Poncela que demuestra cómo el dramaturgo español sentó las bases de una forma de hacer humor, apelando a lo absurdo y con toques de comedia negra, que ha calado profundamente en la forma de entender la comicidad en nuestra sociedad, antecediendo a figuras fundamentales como, por ejemplo, Tip y Coll o Gila.
“La gente se sorprende al saber que esta obra se estrenó en 1936, poco antes de la Guerra Civil”, explica José Zamit, el director y docente del grupo de los talleres de interpretación amateur de la Acadèmia Escènica de València, encargada de la línea docente de Sala Russafa. La trama también conecta con un anhelo completamente contemporáneo: la búsqueda de la eterna juventud. Dos parejas tratarán de resolver sus problemas económicos, sociales y amorosos tomando un elixir que les permitirá mantenerse lozanos mientras el tiempo pasa para el resto. Pero, cuatro décadas después, aburridos, tomarán otra pócima regresando esta vez a la infancia y dando lugar a situaciones surrealistas completamente divertidas. “El año anterior trabajamos otro texto de Jardiel Poncela y la verdad es que el alumnado disfruta muchísimo por su modernidad. Evidentemente, hay que hacer recortes y ciertos retoques en el texto porque antes el teatro era una fuente de diversión y entretenimiento que no tenía muchas otras competencias. Las obras podían durar 3 horas perfectamente”, explica el docente y director escénico sobre el hecho social de acudir a una sala en la que pasar la velada.
Trabajando competencias como la escucha o la presencia continuada sobre el escenario, el elenco enriquece con sus acciones el dinamismo en la puesta en escena de una comedia adelantada a su época, con saltos temporales de 30-40 años en cada acto y un carácter coral que permite a Carmen Bort, German Fernández-Chacón, Gloria Ayora, Gracel Meneu, Gracia Artigas, Laura Yáñez, Leonor Herrero, Maribel García, Rachel Russo, Remedios Alcantarilla, Sandra Cuéllar, Valèrie Mainguet y Javier Huerta demostrar sus habilidades interpretativas.
TESTIMONIOS REALES DE UNA SOCIEDAD QUE SE ACERCABA AL ABISMO SIN SABERLO EN TERROR Y MISERIA DEL TERCER REICH
La programación del Festival de Talleres de Teatro Clásico también ofrece esta semana el estreno de Terror y miseria del Tercer Reich, con versión y dirección de Iria Márquez.
La docente y directora de escena ha escogido este texto escrito entre 1935 y 1938 gracias al proyecto conjunto de Bertol Bercht y M. Steffin. Basándose en relatos de testigos y noticias de prensa, querían dejar constancia de la deriva que estaba tomando la sociedad alemana conforme la ideología nazi iba ganando adeptos. Desde el exilio, Brecht fue creando 24 escenas en las que personajes anónimos y situaciones cotidianas retrataban el país que había abandonado. El montaje que se estrena el 26 y 27 de junio ha escogido ocho para conformar un montaje que desmonta el discurso triunfalista y populista que vendía el nacionalsocialismo.
“Me interesa mucho trabajar con el Teatro Épico que proponía Brecht. Él quería que la emoción no nublara el mensaje. Buscaba que, aunque el espectador se conmoviera, esa catarsis del sentimiento no eclipsara la reflexión”, explica la docente y directora de escena sobre un montaje que retrata la pobreza, violencia y engaño que vivía la Alemania nacional-socialista en los años 30, después de la llegada de Hitler al poder.
Situaciones, comentarios y personajes con los que se pueden establecer paralelismos con la época actual van trufando este drama interpretado por Ana Ruiz Gascó, Alba Ferragud, Aurora Yáñez, Berta Esparza, Blanca Mansergas, Carmina Ramírez, Isabel Ramón, Isabel Terán, José Luis Gómez, Luis Sanchis, Mercedes Testal, Víctor Fernández, Sylvie Berger y Pere Borrego. Esta temporada, el alumnado del taller de interpretación amateur ha trabajado una habilidad muy concreta: la creación, interiorización y transmisión del contexto en el que se enmarcan las acciones y situaciones que viven los personajes. La puesta en escena de sus escenas cotidianas adquiere un sentido completamente diferente cuando la interpretación es capaz de añadir matices que hablan de las circunstancias que atraviesan, de todo lo que viven, temen o esperan los protagonistas, a pesar de que estos detalles no vengan definidos por los diálogos. Un reto interpretativo que Márquez les ha animado y ayudado a asumir.
DANZA CONTEMPORÁNEA PARA RECREAR LOS PRIMEROS MOMENTOS DE LA VIDA
La danza también tiene su espacio en el festival que cada temporada muestra los trabajos de los profesores de la Acadèmia Escènica de Valencia y su alumnado. El día 28 de junio se presenta Un destello de luz, una pieza de danza contemporánea dirigida por Toni Aparisi que es fruto de una colaboración con el equipo investigador de la unidad de neonatos del Hospital de la Fe (Valencia) y la Universidad de Valencia.
La investigadora Eva Serna, antigua alumna de danza de Aparisi, le propuso a éste trabajar juntos en un proyecto para aunar ciencia y arte. Tras sesiones de contacto con el equipo médico que indaga en las causas de muerte súbita en los recién nacidos, el docente y coreógrafo pudo trasladar a su alumnado las formas cómo la investigación médica se acerca a este fenómeno, menos frecuente que en otras épocas históricas pero que todavía sigue siendo un misterio.
También compartió con los y las integrantes del taller de danza contemporánea amateur las situaciones que atraviesa un bebé en sus primeros días, desde su vivencia durante el parto a los primeros estímulos que es capaz de sentir, y los cuidados que requiere. Un material que abordó junto al alumnado para ir creando unas coreografías que, de forma simbólica, aluden a esa experiencia vital y al esfuerzo médico por entender situaciones que la ciencia todavía no alcanza a descifrar.
El título del espectáculo, Un destello de luz, alude a lo que percibe un neonato justo antes de convertirse en parte de este mundo. Y el movimiento se convierte en el lenguaje con el que expresar la vida más frágil, más llena de esperanza. La pieza tiene música original de Alfredo Sorlí y está interpretada por Amèlia Pascual, Ana Gimeno, Carmen Bort, Estefanía Montosa, Laura Yáñez, Lola Ramos, Mª Carmen Giménez, Majo Mirasol, Manuel Corróns, María García, Marta Vicent, Laia Tolosa, Nuria Isabel Olmedo, Sofía Granados, Sol Font, Tono Berti y Lorena López. El 15 de junio tuvo su preestreno en La Nau y este domingo se estrena sobre el escenario de Sala Russafa.
Publicado por Noticias Comunitat Valenciana (NCV)
