Durante el mes de julio, 10 municipios valencianos viajan al interior de las artes escénicas en la VI edición de Via Escènica
- El apoyo de los consistorios de Alaquás, Alboraia, Aldaia, Alfafar, Almussafes, Alzira, Benifaió, Foios, Quart de Poblet y Rafelbunyol es imprescindible para la celebración de la nueva edición este programa de residencias de creación vinculado a Russafa Escènica – Festival de Tardor
- Via Escènica tiene por objetivo la participación ciudadana, la descentralización de la cultura y favorecer la movilidad de artistas emergentes. Para ello organiza una pequeña red de distribución provincial que permite a los espectáculos que hayan sido acogidos en residencia circular por los municipios adscritos al programa
- Durante el mes de julio, diez proyectos escénicos dispondrán de un espacio de trabajo y disfrutarán de encuentros con el grupo de espectadores del municipio de acogida. Ya en septiembre, estos vecinos ejercerán como programadores, escogiendo otras piezas del programa que quieran llevar a sus municipios
Valencia, 01/07/2026
La apuesta de 10 municipios de la provincia de Valencia ha hecho posible una nueva edición de Vía Escénica, el programa de residencias de creación, participación ciudadana y descentralización de la cultura que nació vinculado a Russafa Escènica – Festival de Tardor. Una iniciativa que hoy impulsa la creación emergente y su exhibición más allá del festival.
Los consistorios de Alaquás, Alboraia, Aldaia, Alfafar, Almussafes, Alzira, Benifaió, Foios, Quart de Poblet y Rafelbunyol han confirmado su compromiso con esta iniciativa, que en anteriores ediciones también recibió apoyos de otras instituciones. La confianza de los responsables de cultura de dichos municipios ha permitido mantener un proyecto que ofrece a la ciudadanía la posibilidad de viajar al interior de las artes escénicas.
Durante el mes de julio, cada localidad aloja en un espacio de su dotación cultural al equipo creativo de un espectáculo. Allí escribe, ensaya y pone en pie el montaje que estrenará en septiembre, dentro de la programación de Russafa Escènica dedicada a las características piezas breves que se exhiben en espacios no convencionales del barrio de Ruzafa, como cafeterías, coworkings, galerías de arte, tiendas…
Además, cada municipio de acogida organiza un Grupo de Observación compuesto por vecinos que participan en sesiones de mediación donde ven los progresos del proceso creativo, hacen sus aportaciones y acompañan a los artistas. Una experiencia que permite recorrer caminos normalmente desconocidos para quienes no se dedican de manera profesional a las artes escénicas.
El equipo directivo de Via Escènica es consciente del calado que está teniendo un programa al que, en los últimos años, también se han sumado artistas consolidados para participar de la experiencia. “Tenemos la suerte de que tanto los técnicos de cultura como los vecinos que han participado ven los beneficios que tiene esta iniciativa y quieren repetir”, explican Santi Ribelles, Marta García y Aurelia Díaz. Los tres destacan que sentirse partícipe de la evolución de un proceso de creación enriquece y amplía la mirada del espectador, entrando en contacto con disciplinas o temáticas que en un principio podrían parecerle ajenas. También, ofrece a los artistas la oportunidad de testar la respuesta del público, una orientación que influye en la evolución de sus proyectos.
La segunda fase del programa se desarrolla en septiembre. Coincidiendo con el estreno de las piezas dentro de Russafa Escènica, los Grupos de Observación de cada municipio acuden a Valencia para ver los 10 espectáculos que integrados en el programa y ejercen como programadores, escogiendo dos más para que, junto con la pieza acogida en residencia creativa, se representen en su localidad a lo largo de la temporada. Una labor que les hace ponerse en la piel de los gestores culturales y que tiene un beneficio colateral: activa una pequeña red de distribución donde los espectáculos nacidos de este programa tienen representaciones más allá del festival, llegando a otros puntos de la provincia de Valencia, entrando en contacto con públicos muy diversos.
“Desde que nació Via Escènica, hemos podido ver cómo se ha ido asentando y contribuyendo al desarrollo de las artes escénicas. Sobre todo, es un impulso para los creadores emergentes y no entendemos cómo las instituciones que en otras ocasiones hay apoyado la iniciativa ahora retiran su aportación. Al final, para que nuestra escena tenga futuro, ha de haber un relevo generacional. Aquí tenemos que implicarnos todos”, afirman desde la dirección de Vía Escènica.
CABARÉ, TÍTERES, MUSICAL, PERFORMANCE, AUTOFICCIÓN, TEATRO FÍSICO, MONÓLOGOS… LA VI EDICIÓN DE VIA ESCÈNICA MUESTRA LA VARIADA OROGRAFÍA DE LAS ARTES ESCÉNICAS EMERGENTES
Alaquàs será el municipio de acogida para la creación de Forastero forastero, un proyecto de Hu Zhao con el que busca, a través del humor y la memoria, acercarse a la figura del oriental que se ha convertido en un vecino más en cualquier ciudad, pero del que se conoce bien poco.
Alboraia participará del proceso de creación de la comedia musical Santa, de María Sáez y Ana Dayo. Una reflexión sobre el martirio al que se someten muchas mujeres, aceptando la autoexigencia, el agotamiento o la precariedad como un signo de estoicismo que eleva el carácter (y las acerca sospechosamente a la vida de una monja del siglo XVI).
En Aldaia va a desarrollarse Dalt del més Amunt, de Misèria i companyia, una pieza de teatro físico que parte de la premisa de dos amigos que han cogido sarna y han de hacer repaso a los colchones que han frecuentado recientemente. La culpa, los secretos y las vergüenzas serán los elementos de una divertida propuesta que nace de los intérpretes Nara Pérez y Daniel Tormo, con la colaboración de la artista gráfica Helga Ambak y del dramaturgo David Sánchez.
Alfafar es el municipio de residencia de La Beata, de Apart Teatre. La intérprete María Par y el director de escena Pablo Díaz del Río trabajarán en un monólogo donde reflejaral alma de una joven aparentemente alejada de la religión, pero que hereda una Biblia tras la muerte de su hermano. Esto le hará dudar si esconden algo quienes van a misa de 12, si la pureza y el pecado pueden convivir en el interior de cualquier ser humano (incluso en el suyo).
Almussafes acoge Sr. Bien; una obra de autoficción de Gabriel Soler para la que va a contar con la asistencia dramatúrgica de Paula Llorens y el acompañamiento artístico de Laura Romero. El intérprete y su progenitor, cantante de orquesta, se reunirán en escena. El objetivo es abordar la figura ‘sagrada’ del padre, combinando música popular y teatro, para ver qué ocurre en la edad adulta con ese mito construido durante la infancia.
Alzira acogerá la residencia creativa de la tragicomedia Màret, de Típica Tópica. Javi Nadal y Julieta Betancor proponen esta pieza hiperrealista para hablar de la familia como un vínculo sagrado… aunque siempre hay formas de profanarlo, sobre todo si te acuestas con la pareja de tu hermana. ¿Habrá posibilidad de redención? ¿Podrán soportar el duelo en vida?
Benifaió acoge en residencia creativa a la comedia Enlatados, de Volvoreta, en la que dos amigos hacen frente a la devastación de una bomba nuclear en un búnker. Inspirada por el videojuego ‘60 seconds’, este proyecto de los intérpretes Sergio Paredes y Natxo Olaya quiere hablar de lo absurdo de las guerras.
Quart de Poblet será el lugar de residencia para Mi cara cuando…, una pieza performática de Julia Zac que tendrá la asistencia en dramaturgia de Tomás Aragay. El propósito es explorar el mundo del meme desde el humor. Cuerpo, voz, palabra, sonido y danza van a converger para recrear esas imágenes icónicas del pasado que adquieren nuevas connotaciones en el presente.
En Foios trabajará el equipo de El milagro, de Suspendidas Teatro, un cabaré ambientado en un espacio donde el marketing y la fe se cruzan para hacer de lo sagrado un producto. Este proyecto de las intérpretes Estela Domínguez y Jimena Serrano va a contar con texto y dirección de una de las voces más singulares de la joven escena valenciana, Marian Villaescusa.
Finalmente, Rafelbunyol va a ser durante el mes de julio la incubadora de Peter Pank, de Karurosu Teatro. Una pieza de títeres para todos los públicos que se propone transformar la mítica Peter Pan en una aventura espacial y futurista sin perder su esencia: la dicotomía entre la responsabilidad adulta y la libertad infantil. Una creación e interpretación de Carlos Carvajal, candidato a los Premios Max 2026 como mejor autor revelación por el espectáculo Ciudad Shîdo – Leyenda de muñecos ciberpunk.
Así se completa la selección de piezas para 2026 de Vía Escénica, con temas, disciplinas, tonos y estilos diversos que ofrecen una panorámica del variopinto paisaje de las artes escénicas y de talentos que pueden marcar su camino los próximos años.
Publicado por Noticias Comunitat Valenciana (NCV)
