Especialistas del Hospital La Fe advierten de posibles casos de tetraplejia por zambullidas imprudentes durante el verano
- La pérdida de percepción del riesgo en contextos de ocio favorece saltos imprudentes sin calcular la profundidad ni las consecuencias, como pueden ser las lesiones medulares irreversibles o incluso la muerte
- Entre las medidas preventivas se encuentran comprobar previamente la profundidad del agua, entrar de forma progresiva y preferiblemente de pie, así como evitar lanzarse corriendo contra las olas
Valencia, 16/07/2026
El Hospital Universitari i Politècnic La Fe registra cada verano algún caso de tetraplejia asociada a zambullidas de cabeza mal ejecutadas, un patrón que se repite en periodos de ocio estival y que, en los casos más graves, puede causar incluso la muerte.
La cifra de lesiones medulares por este tipo de zambullidas se ha reducido gracias a la prevención, con una media de una o dos casos. Así lo ha destacado la especialista de la Unidad de Lesión Medular de La Fe, Carmen Grao, quien atribuye este descenso a la eficacia de las campañas de concienciación. No obstante, la doctora advierte de que este tipo de accidentes puede provocar discapacidades permanentes, e insiste en la necesidad de mantener las medidas preventivas.
En la misma línea, la jefa de la Unidad de Raquis, Teresa Bas, ha subrayado que se trata de lesiones que pueden llegar a ser “irreversibles” derivadas de un gesto aparentemente banal pero que entraña un riesgo extremo. “El mecanismo de la lesión es directo: la cabeza impacta contra el fondo, rocas u otras superficies duras y transmite toda la energía del golpe al raquis cervical. Esta descarga súbita sobre las vértebras del cuello puede provocar lesiones medulares graves y traumatismos craneoencefálicos, responsables de la pérdida permanente de movilidad en las cuatro extremidades o de desenlaces fatales”.
Los casos no se limitan a entornos naturales. Aunque pueden darse en el mar o en zonas rocosas, también se producen en piscinas y especialmente en contextos de ocio, donde prácticas como el balconing o las volteretas desde altura incrementan el riesgo. En este punto, la doctora Bas advierte de que en estas situaciones “la percepción del peligro puede estar alterada por la ingesta de alcohol u otras sustancias, lo que conduce a no calcular correctamente la profundidad antes de saltar”.
Además, según añade la especialista, “la relación entre altura y gravedad del accidente es determinante. A mayor altura, mayor velocidad de impacto y, por tanto, mayor probabilidad de lesiones irreparables en la médula espinal. Por ello, la principal recomendación es evitar las zambullidas de cabeza si no se dan condiciones de seguridad óptimas”.
Como medidas preventivas, desde la Unidad de Raquis se insiste en comprobar siempre la profundidad del agua antes de lanzarse y en abstenerse de consumir sustancias que puedan alterar la percepción del riesgo.
La prevención es la mejor herramienta
Además, recalcan que la prevención es la mejor herramienta contra este tipo de lesiones medulares y respaldan plenamente las directrices de los colegios de fisioterapia que abogan, entre otras medidas, por comprobar previamente la profundidad del agua, entrar a ella de forma progresiva y preferiblemente de pie y, también, evitar lanzarse corriendo contra las olas, ya que el impacto puede generar una lesión cervical. En caso de optar por saltar de cabeza, se deben mantener los brazos extendidos para proteger el cuello.
A estos consejos, añaden también respetar las señalizaciones e indicaciones en las zonas públicas de baño. Asimismo, en caso de accidente, los profesionales coinciden en que es imperativo inmovilizar a la víctima, moverla exclusivamente “en bloque”, avisar y esperar al 112, evitando siempre el traslado en vehículos particulares para no agravar la lesión.
Publicado por Noticias Comunitat Valenciana (NCV)
