Los refugios protegidos por la Generalitat favorecen el crecimiento de las poblaciones de murciélagos autóctonos
- Los equipos de Vida Silvestre y Xarxa Natura 2000 realizan el seguimiento de especies, muchas de ellas catalogadas en peligro de extinción
- La población de murciélagos de la cueva de Macastre se ha cuadruplicado en la última década y supera ya los 4.000 ejemplares
Valencia, 09/08/2026
Los equipos de Vida Silvestre y de Xarxa Natura 2000 de la Generalitat han constatado un incremento de las poblaciones de murciélagos autóctonos en las cuevas y refugios donde se han implantado medidas de conservación y protección. El seguimiento realizado durante los últimos años confirma la eficacia de actuaciones como la instalación de vallados rígidos para impedir el acceso no autorizado a estos espacios, especialmente sensibles durante los periodos de reproducción, cría e hibernación.
Uno de los ejemplos más representativos es la cueva de Macastre, donde la población de murciélagos se ha cuadruplicado desde 2015. En aquel momento se censaban alrededor de un millar de ejemplares y, en la actualidad, la colonia supera los 4.000, convirtiéndose en uno de los principales refugios de reproducción de la Comunitat Valenciana.
Esta cavidad alberga hasta ocho especies autóctonas de quirópteros, entre ellas algunas de las colonias más numerosas de murciélago mediterráneo de herradura (Rhinolophus euryale) y murciélago de cueva (Miniopterus schreibersii) de la Comunitat Valenciana. También constituye un refugio de especial relevancia para el murciélago ratonero mediano (Myotis myotis/blythii), el murciélago ratonero ibérico (Myotis escalerai) y el murciélago ratonero patudo (Myotis capaccinii), una especie de distribución muy restringida en el Mediterráneo occidental que estuvo al borde de la desaparición en este territorio.
La Conselleria de Medio Ambiente protege estas cavidades mediante vallados rígidos que impiden la entrada de personas y de algunos depredadores, al tiempo que preservan las condiciones de tranquilidad necesarias para el desarrollo de las colonias. Las cuevas proporcionan unas condiciones estables de humedad y temperatura que permiten a estos mamíferos reducir el gasto energético y completar con éxito etapas críticas de su ciclo biológico.
Seguimiento científico
Los especialistas de Vaersa realizan el seguimiento de las poblaciones de murciélagos en distintas cuevas de la Comunitat Valenciana desde 1997. Los censos se llevan a cabo mediante técnicas no invasivas que evitan cualquier perturbación durante la reproducción y la cría.
Para ello, los equipos se sitúan en la entrada de las cavidades al anochecer y emplean cámaras con iluminación infrarroja y micrófonos capaces de registrar los ultrasonidos que emiten los murciélagos durante el vuelo. Cada especie emite un tipo de sonido diferente, lo que permite identificarla y contabilizar los ejemplares combinando observaciones visuales y acústicas sin necesidad de acceder al interior de las cuevas.
Tras abandonar los refugios, los murciélagos pueden desplazarse decenas de kilómetros en busca de alimento por ríos, bosques o espacios abiertos, regresando posteriormente a la misma cueva para refugiarse.
Especies clave para la biodiversidad
La mayoría de los murciélagos presentes en la Comunitat Valenciana son insectívoros y desempeñan un importante papel ecológico como controladores naturales de plagas e insectos, contribuyendo al equilibrio de los ecosistemas y reduciendo la presencia de especies molestas para la agricultura y las personas.
Pese a los falsos mitos asociados a estos mamíferos, los murciélagos autóctonos no representan un peligro para las personas. No atacan de forma espontánea y únicamente pueden morder si son capturados o manipulados.
Su biología presenta además características singulares. En muchas especies, la reproducción se basa en un proceso de fecundación diferida: el apareamiento tiene lugar en otoño, antes de la hibernación, pero las hembras conservan el esperma durante varios meses y la fecundación no se produce hasta la primavera, cuando las condiciones ambientales son favorables para el desarrollo de las crías.
Las hembras forman colonias de maternidad integradas por cientos o miles de individuos, donde dan a luz y alimentan a las crías durante sus primeras semanas de vida en refugios seguros y con unas condiciones ambientales estables.
En la Comunitat Valenciana existen 35 cuevas que albergan importantes agrupaciones de murciélagos. Los periodos de hibernación, apareamiento y cría son especialmente sensibles, por lo que cualquier alteración del interior de estos refugios puede provocar el abandono de las colonias y comprometer la supervivencia tanto de las crías como de los ejemplares adultos.
Publicado por Noticias Comunitat Valenciana (NCV)
